31 – Pasión I

Pequeño inciso previo a la entrada

¡He vuelto! Tengo que justificar estos meses de ausencia de una manera que podríamos llamar “baja paternal”. Por lo pronto, prometo tres publicaciones en los próximos días para mis ávid@s lector@s… (ejem…)
He reestructurado y actualizado un poco el blog, así que si tienen problemas para verlo con algún dispositivo, agradecería me lo hicieran saber.
También he decidido quitar el anglicismo “blog” de delante de los títulos, para dejar simplemente el número de la entrada (o divagación), a modo de diario de reflexiones (o divagaciones).
Espero disfruten, participen, aprueben, disientan y/o compartan las reflexiones que expreso en cada una de las entradas.

Pasión I

Pienso. Muchísimas veces reflexiono sobre esta palabra. Intento recordar en qué contexto la vi utilizada, la escuché o creí sentirla. Pasión… ¿qué es la pasión? es difícil que yo pueda definir el potencial y el significado de este término con palabras, pero sí haré algunas divagaciones en torno a la misma.

Una escena.
Lo primero que se me ocurre, es un fragmento de esa gran historia de un amor imposible ambientada en tiempos de la dictadura militar argentina (prefiero no usar mayúsculas), que es “El secreto de sus ojos” de Juan José Campanella (2009). Aquí encontramos una escena, excelentemente interpretada y protagonizada por el actor Guillermo Francella, cuyo personaje es un alcohólico con acertados estados de lucidez. Se habla de fútbol concretamente, al menos en las formas, y se relaciona al fútbol con la pasión que siente por este deporte el asesino al que buscan. Yo, personalmente, no siento una destacada pasión por el fútbol, aunque asumo que en muchos países del mundo se disfruta en exceso… Reconozco que el éxito que tiene este deporte se basa en la pasión que tienen sus seguidores por sus equipos (y haré uno de mis incómodos incisos que interrumpen el relato. Deporte: muy bien. Deportista-ejemplo: muy bien. Sueldos astronómicos: muy mal. Sumas de dinero obscenas en publicidad y derechos varios: muy mal. Futbolistas y entrenadores mercenarios y que no representan al equipo en el que juegan: muy mal. Conclusión: deporte desvirtuado).
Volviendo a la peli de Campanella, Pablo (Francella) Sandoval descubre a través de las cartas del asesino, que hasta el momento era invisible, un hilo conductor: la pasión que siente por su equipo Racing Club (La Academia):

Tengo que admitir que cada vez que la veo me deja extasiado por su fuerza y la forma en la que va creciendo en intensidad… ¡y no exagero! Y claro, como plus, aunque no tenga que ver con esta entrada, podemos disfrutar del plano secuencia que viene a continuación (en este fragmento que encontré en youtube está cortado).
Una escena que habla de pasión interpretada y dirigida con pasión.

Varias definiciones.
Sí, empecé la entrada con un golpe de efecto. Ya saben que siempre busco un nexo con alguna obra audiovisual en mis entradas. Quizá primero tendría que haber dado una definición de la palabra, y quienes hayan leído algunas de mis entradas, saben que me encanta recurrir al diccionario, concretamente al de la RAE. La primera curiosidad que encuentro al buscar pasión en el mismo, es que tiene 9 definiciones más una serie de variantes. Esto tiene cierta lógica, si pensamos en la connotación religiosa del vocablo. Pero no es sólo eso, sino que algunas de las definiciones expresan un estado de ánimo casi opuesto al que habitualmente genera la pasión, a la que solemos relacionar con acción:

Definición 3: f. Lo contrario a la acción.
Definición 4: f. Estado pasivo en el sujeto.

O sea que una persona que está inactiva o tiene poca iniciativa para hacer cosas es también un “apasionado”… Según el mismo diccionario, esta interpretación sería incorrecta, pero ¿cómo utilizaríamos las definiciones 3 y 4 entonces? “Trabajo con pasión”. Quizá si esto nos lo dijera alguno de los políticos que nos gobiernan, no estaría mintiéndonos… ¡y hasta sería correcto desde el punto de vista del significado!

Una anécdota estéril.
Hace varios años, durante una entrevista que tuve, una de las personas que estaba allí, la que parecía más lista, dijo algo así como “siento pasión por la electrónica”. Por supuesto se refería al disfrute de utilizar ciertos aparatos electrónicos. Y yo, que no soy demasiado religioso, lo consideré casi una blasfemia. La verdad, me sonó muy raro. Intentaba imaginarme si este hombre le rendía culto a los teléfonos móviles, las calculadoras electrónicas o los GPS, objetos que tienen su complejidad técnica, y pueden causarnos cierto placer al utilizarlos, pero inertes al fin; y me quedé pensando en por qué alguien utilizaría la palabra pasión para expresar eso y no afición, fascinación… o alguna otra. La verdad es que no lo sé, pero sí recuerdo bien mi incomodidad al escuchar a aquel señor utilizando el término en ese contexto. Claro que eso no significa que no podamos sentir pasión por cosas inertes. Es sólo una percepción personal.

Un apasionado: Jesucristo…
(continuará…)

Y aquí me quedo por ahora. He decidido dividir esta entrada en dos partes ¿por qué?
– Porque hay gente que me dice que no me lee porque mis entradas son largas… ¿debería importarme eso…? un poco sí…
– Porque lo que viene a continuación promete, y puede causar cierta polémica. Además considero que aquí ya hay para reflexionar un poco.
– Porque me gusta jugar a ser J.J. Abrams y prometer más para después… ¿Qué habrá en la próxima entrada que anticipa polémica…?

Hasta dentro de unos días

Christian Flavio Tasso

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5 pensamientos en “31 – Pasión I

  1. juanmatiasdelacamara

    Amigo, CH, interesante discusión la que usted plantea aquí, como es habitual.
    Estuve navegando por allí y es interesante cómo la palabra pasión viene a significar algo tan opuesto, en sus orígenes, a lo que uno pensaría.
    No olvidemos que el lenguaje es un sistema vivo (no por nada Cortázar llamaba a los diccionarios “los cementerios”)…. y que el uso común va haciendo crecer con alguna lógica, que obecede a masas más que a instituciones, este corpus.

    Podría arriesgar que si pasión deriva de una raíz que implica sufrimiento… y hace referencia a padecer o tolerar ese sufrimiento con una actitud pasiva, como sujeto imposibilitado de reacción alguna…. entonces la deformación podría haber venido por ese lado. Es decir, una pasión, como ir a ver a Racing Club, es algo que controla al apasionado, es algo que lo hace ir a la cancha no ya en contra de su voluntad, pero quizá sin que ésta medie, es decir sin que el apasionado se pueda llegar a preguntar si realmente tiene ganas de seguir yendo a la cancha para ver perder a la Academia. Es decir, el apasionado estaría siendo sujeto pasivo de una acción que está dirigida por algo que lo excede.
    En la pasión de Cristo, mencionada mucho en los lugares que hablan de pasión, se hace referencia a lo sufrido por este señor una vez que cae en manos de los romanos… es decir que son los romanos los sujetos activos que le inflinjen un sufrir y es Cristo quien sufre sin poder hacer nada más que recibir, que hacer caso, que cargar su cruz…..

    No se si esto tiene fundamento, pero lo dejo para alimentar un poco el fuego de la polémica que tan apasionadamente ha armado mi amigo Christian.

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    1. Christian Flavio Tasso Autor de la entrada

      Hola Juan Matías, y gracias como siempre por dejar tus reflexiones por aquí.
      Antes de nada, pedirte disculpas, porque tu comentario quedó en cola de moderación cuando debería haber aparecido directamente. Creo que al cambiar el tema, algún ajuste se habrá reiniciado.
      Y lo que planteás me parece muy interesante, pasión igual a sufrimiento, pero desde el punto de vista de la pasividad del sujeto que lo padece. Supongo será una pasividad casi involuntaria pero consciente… A ver si alguien se anima a darnos una interpretación psicológica.
      Por otro lado, te avanazaste un poco a la segunda parte de la entrada al mencionar la Pasión de Cristo. Publicaré la segunda parte en unos días. Anticipo que es un poco más larga que esta.

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  2. Pingback: 32 – Pasión II | Blog de Christian Flavio Tasso

  3. olga

    Hola Christian!!! Te disculpamos por tu falta de continuidad en tus reflexiones,pero seguramente tu nueva ¨pasion¨con la paternidad te debe haber dispersado y es entendible.
    Tambien vi EL SECRETO DE SUS OJOS y tambien coincido que la pelicula habla de la pasion por este deporte cuestionable o no pero que describe con tanta precision lo que siente un hincha por su equipo.
    En cuanto a la palabra en sí misma creo que hay mucha tela para cortar. Me da la sensacion que muchas veces se utiliza sin saber exactamente su significado y alli me pierdo en el laberinto de las mil y una interpetaciones.
    Creo que Cristo sufrió precisamente por su pasion puestas en sus propias convicciones,y por eso murio defendiendo esa pasion.La pasion por sus ideas.
    Bueno ya volvi de vacaciones y voy a leer tu Pasion ll

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